La alianza 2017-09-11T15:55:24+00:00

La Cumbre Nacional de Mujeres y Paz fue conformada mediante una alianza de ocho (8) organizaciones, redes y plataformas de mujeres de la sociedad civil, que decidieron unificar esfuerzos para contribuir en torno a los derechos de las mujeres y la construcción de la paz en nuestro país.

Las organizaciones que conforman esta alianza son:

Es una alianza de la que hacen parte 22 organizaciones de mujeres, 248 procesos regionales y siete sectores (indígenas, campesinas, sindicalistas, jóvenes, académicas y feministas, afrodescendientes y mujeres que traban por la paz y la cultura).

IMP ha venido trabajando alrededor de tres objetivos:

  1. Lograr la participación activa, decisoria y autónoma de las mujeres en todos los procesos de diálogo y negociación política del conflicto armado con todos los actores, y aportar en la construcción de procesos de paz.
  2. Reducir la afectación del conflicto armado en las mujeres, mediante la incorporación y negociación de la Agenda de Mujeres por la Paz, refrendada en la Constituyente Emancipatoria de Mujeres en lo municipal, departamental, nacional e Internacional.
  3. Incidir desde una perspectiva de género en las políticas públicas locales, regionales y nacionales, relacionadas con las víctimas en la construcción y consecución de la paz. La Alianza IMP, ha desarrollado sus acciones a través de cinco regionales llegando a 18 departamentos, y contando en el nivel municipal con equipos de trabajo. En la Alianza IMP confluyen un total de 248 organizaciones sociales de mujeres, organizaciones mixtas y mujeres líderes.

Es una organización de mujeres rurales (campesinas, negras e indígenas), gremial y sin ánimo de lucro, que surge en la década de los ochenta con la misión de mejorar la calidad de vida de las mujeres rurales. Desarrolla proyectos económicos y sociales para mujeres del sector rural y trabaja por la reivindicación de sus derechos, principalmente, aquellos asociados con la propiedad y dominio sobre la tierra y el acceso diferencial a instrumentos de política agropecuaria, entre otros. Desde su nacimiento la organización ha tenido que enfrentarse a una estructura patriarcal de poder agrario, que ha querido limitar la incidencia de las mujeres en espacios de toma de decisiones y el avance en la reivindicación de sus derechos.

ANMUCIC cumple 32 años desarrollando iniciativas orientadas a mejorar las condiciones de vida de las mujeres rurales de manera integral, trabajando temas como el acceso a la tierra y el crédito, la salud, la educación, el medio ambiente, la seguridad, la soberanía alimentaria y la participación de las mujeres rurales en la construcción de Paz que se ha abordado en el espacio de la Cumbre Nacional de Mujeres y Paz.

Es una organización feminista que desde 1982, y de manera ininterrumpida, acompaña e impulsa iniciativas de la sociedad civil y de las organizaciones de mujeres para que el diálogo político sea la herramienta para la terminación del conflicto armado interno. Trabaja por la inclusión de las agendas de mujeres en los procesos de diálogo, desde la década de los 80s hasta la fecha, y ha participado activamente en los escenarios facilitadores del diálogo de paz, que llevaron al actual Acuerdo Final entre el gobierno nacional y las Farc -EP-.

La Casa además, centra su actuación política en la promoción, protección y defensa de los derechos humanos de las mujeres, con el propósito de contribuir al ejercicio de su ciudadanía plena. En 20 departamentos de Colombia lleva a cabo procesos de formación, fortalecimiento organizativo e incidencia de grupos, colectivos y organizaciones de mujeres víctimas de violencias dentro y fuera del conflicto armado. En el desarrollo de sus acciones, la Casa de la Mujer consolida alianzas nacionales e internacionales, para contribuir a la creación de espacios y organizaciones de mujeres, generando procesos de información, formación y cualificación para las mujeres y sus grupos, aportando al fortalecimiento de sus identidades y autonomías. Desarrolla propuestas pedagógicas y modelos de atención a mujeres en situaciones de violencias; lleva a cabo procesos de interlocución, negociación, cabildeo y formulación de propuestas políticas y legislativas que favorecen a las mujeres, incentiva y propone el debate en relación con la situación de subordinación y opresión de las mujeres y desarrolla una gestión institucional que le permite tener un acumulado importante para la sostenibilidad y viabilidad de su proyecto político.

Es una iniciativa de mujeres de diferentes sectores sociales: organizaciones no gubernamentales, gobierno, indígenas, ecuménicas, medios de comunicación, empresarias, fuerza pública y excombatientes, que busca y propone caminos alternativos para aportar a la construcción de la paz en Colombia.

Desde 2010, gracias a un intercambio entre mujeres de Colombia y Filipinas coordinado por Conciliation Resources, el Colectivo de Pensamiento ha venido elevando la voz de las mujeres en rechazo a la guerra, desarrollando acciones innovadoras enfocadas en aportar a la construcción de paz. El Pacto Ético por un país en Paz es una de las acciones donde se propone la reflexión y transformación ética partiendo de 15 caminos y la generación de distintos diálogos entre la diversidad de mujeres y sectores sociales, llamados “Diálogos Inimaginables, Diálogos Posibles”, resultado de esta apuesta es la conformación de la Mesa Técnica de Seguridad conformada por mujeres de la sociedad civil y mujeres de las Fuerzas Armadas y de Policía.

El Colectivo desarrolla acciones en los departamentos de Santander, Cesar, Vichada, Bogotá, Boyacá, Cauca, Valle del Cauca, Nariño, Magdalena, Guajira, Antioquia y Guainía.

Es una convergencia que está integrada por más de 280 organizaciones a nivel nacional, trabaja por los derechos humanos del pueblo afrocolombiano y sus intereses colectivos y cuenta con un eje transversal de Equidad de Género y Derechos de las Mujeres en el cual fomentan la trasformación de las estructuras de poder, de manera que posibiliten equilibrar los liderazgos, la participación política, social y económica, así como el fortalecimiento de las mujeres afrocolombianas, negras, raizales y palenqueras en su ciclo vital y sus procesos organizativos. En la actualidad desarrolla procesos de fortalecimiento organizacional e individual con más 450 mujeres negras, afrocolombianas, raizales y palenqueras, además, aporta al fortalecimiento de las capacidades de las mujeres afrocolombianas, negras, raizales y palenqueras, como a la visibilización de las violencias de forma diferenciada.

C.N.O.A propicia escenarios de visibilización y pedagogía en torno al proceso de paz, y agencia su empoderamiento como actor político, en espera de que asuman una participación activa e inclusiva en todos los ámbitos de la vida social y política.

C.N.O.A hace presencia en 15 regiones a través de 17 Mingas (Agrupación de organizaciones), Minga C.N.O.A Afrovallecaucana por la Vida, Minga C.N.O.A Cartagena – Bolívar, Minga C.N.O.A Atlántico, Minga C.N.O.A Valle de Aburrá, Minga C.N.O.A Cesar, Minga C.N.O.A Magdalena Medio, Minga C.N.O.A Tumaco, Minga C.N.O.A Buenaventura, Minga C.N.O.A Chocó, Minga C.N.O.A Cauca, Minga C.N.O.A Córdoba, Minga C.N.O.A Urabá Darién, Minga C.N.O.A Distrital – Bogotá, Minga C.N.O.A Magdalena Centro, Minga C.N.O.A Guajira, Minga C.N.O.A Magdalena y Minga C.N.O.A San Andrés, Providencia y Santa Catalina.

Es una organización social no gubernamental, feminista, sin ánimo de lucro, que construye paz desde 1915. En Colombia ha trabajado desde 1998 en la promoción y defensa de los derechos humanos de las mujeres, contribuyendo a la construcción de la sociedad basada en los principios de paz, libertad, dignidad y justicia social. Su eje central de trabajo es la implementación de la Resolución 1325 y siguientes del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas que componen la agenda de mujeres, paz y seguridad, y aboga por el desarme universal y la desmilitarización.

Tres objetivos han guiado la labor de LIMPAL:

  1. Reconstruir lazos de solidaridad fragmentados por la Guerra,
  2. Fortalecer procesos de empoderamiento y exigibilidad de derechos,
  3. Apoyar proyectos de economía popular que fortalezcan las organizaciones comunitarias, los mercados alternativos locales y a quienes trabajen potenciando prácticas solidarias y redes de comercio justo.

LIMPAL ha venido desarrollando su labor en los departamentos de Bolívar, Meta, Huila, Caquetá y Bogotá; en ellos trabaja con mujeres víctimas de violencias y desplazamientos que habitan en los municipios, apoyando a las mujeres en el fortalecimiento, promoción y exigibilidad de sus derechos. Su prioridad es aportar en el empoderar de las mujeres adultas y jóvenes para que su voz sea escuchada y así participar activamente en espacios de toma de decisión para la reparación integral de sus vidas y la construcción de paz en sus comunidades. Así mismo, trabaja con funcionarios y funcionarias de las administraciones locales y con funcionarios de la Misión Política de Naciones Unidas en estrategias de prevención de violencias contra las mujeres.

Es un movimiento de organizaciones de mujeres de distintas regiones del país, independientes, ONG, víctimas, defensoras de Derechos Humanos, feministas, campesinas, militantes de partidos políticos, jóvenes, lesbianas, trans-género, sindicalistas, ecuménicas y artistas que surge en septiembre de 2012, en el marco de las negociaciones de un Acuerdo de Paz estable y duradero, entre el gobierno nacional y las FARC – EP.

Sus principales propósitos son:

  1. Continuar tejiendo acciones que contribuyan al logro de la paz con justicia social.
  2. Ganar una voz legitimada como actoras e interlocutoras políticas en el proceso de diálogo para la terminación del conflicto y la construcción de la paz.
  3. Contribuir a elevar el nivel de argumentación de las mujeres en los temas que componen en específico la agenda de dialogo, así como en otros relacionados como el marco jurídico para la paz y la justicia transicional.
  4. Realizar control político a la agenda pactada entre la insurgencia y el gobierno de Santos, para que se incluyan los intereses y necesidades de las mujeres, así como elaborar y fortalecer las agendas de las mujeres para incidir en la agenda general pactada entre el gobierno y la insurgencia.
  5. Diseñar e implementar mecanismos para fortalecer y/o construir alianzas estratégicas con sectores sociales y políticos.
  6. Ampliar y fortalecer Mujeres por la paz en el ámbito nacional y regional. Con estos propósitos Mujeres por la Paz trabaja estrategias de formación y capacitación para el fortalecimiento de las organizaciones de mujeres a nivel local, regional y nacional; movilización social de mujeres de redes y organizaciones de mujeres en alianza con redes y plataformas de mujeres y movimientos sociales afines al proceso de Paz e Incidencia Nacional e Internacional. Actualmente Mujeres por la Paz cuenta nodos regionales en la costa Atlántica, Eje cafetero, Suroccidente, Oriente, Suroriente, y centro del país, en los que participan cerca de 140 organizaciones, con las diferentes apuestas de mujeres afro descendientes, indígenas, campesinas, urbanas, jóvenes, adultas, mujeres del arte y de la cultura, de organizaciones de mujeres, feministas, sociales, populares, mujeres en partidos políticos y mujeres LGTBI.

Surge públicamente en 1996 como respuesta a la grave situación de violencia en la que se encontraban las mujeres en las zonas de conflicto, tanto en las áreas rurales como urbanas. Desde su conformación hace parte del movimiento ciudadano por la paz nacional e internacional, que ha dicho NO a la guerra. Es un movimiento feminista, pacifista, antimilitarista y constructor de una ética de la No Violencia en la que la justicia, la paz, la equidad, la autonomía, la libertad y el reconocimiento de la otredad son principios fundamentales. Está integrada por más de 300 organizaciones y grupos de mujeres de diversos sectores sociales: campesinas, indígenas, negras, jóvenes, profesionales, intelectuales y estudiantes entre otras, su base social está conformada fundamentalmente por sectores populares, quizá quienes han padecido los mayores impactos del conflicto armado. Tiene presencia directa en nueve regionales: Antioquia, Bogotá, Bolívar, Cauca, Chocó, Putumayo, Risaralda, Santander y Valle del Cauca, desde los cuales tiene influencia en 9 departamentos adicionales y 142 municipios del país.

La Ruta trabaja para que las mujeres se posicionen no solo como víctimas de la guerra, sino como actoras sociales y políticas del proceso de negociación y de construcción de la Paz, tiene en LA MOVILIZACION SOCIAL la forma de reafirmar a la sociedad colombiana, que la paz no es sólo el resultado de la negociación del conflicto armado, sino la reconstrucción moral, ética y cultural de cada pueblo, ciudad o región. Trabaja por la exigibilidad y el restablecimiento de los derechos de las mujeres víctimas del conflicto armado a la Verdad, Justicia, Reparación y no Repetición en el post conflicto, a través de formación a mujeres y organizaciones, en la incidencia política nacional, regional y local, acciones públicas y de movilización y acompañamiento psicosocial y jurídico. En los últimos años realizó una Comisión de Verdad y Memoria de Mujeres Colombianas víctimas del conflicto armado como aporte a la construcción de paz.